La Comunidad de Madrid ha presentado una denuncia ante la Policía Nacional contra el Rayo Vallecano. Esta acción se produce después de que el club impidiera el acceso al Estadio de Vallecas a los trabajadores de la Comunidad, quienes debían iniciar obras consideradas urgentes. La decisión de la Comunidad de Madrid se basa en una auditoría técnica que, según fuentes, es “sorprendente y demoledora”.
La Consejería de Cultura y Deporte ha indicado que la denuncia se interpuso por la negativa del club a permitir el ingreso del personal encargado de las obras de mantenimiento. Se menciona que el vicepresidente del club, José María Sardá de Abreu, y el jefe de los servicios jurídicos se negaron a facilitar el acceso al personal técnico y operario. Este personal había sido designado por el gobierno regional para realizar funciones de inspección, comprobación y ejecución, derivadas de la suspensión cautelar de la concesión.
Suspensión de la concesión y riesgos de seguridad
Desde las 9:00 de este miércoles, técnicos de jardinería, electricidad, fontanería, climatización y ventilación se presentaron en las inmediaciones del recinto. Ante la negativa del Rayo Vallecano, el personal comenzó a trabajar en el edificio adyacente al estadio, cedido a diferentes federaciones deportivas. Sin embargo, el personal de jardinería permaneció fuera del campo, esperando poder acceder para encargarse del césped, un aspecto que ha sido cuestionado.
La presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, ha declarado que la auditoría externa revela un “riesgo para la seguridad de las personas” en el estadio. Por esta razón, la Comunidad de Madrid ha procedido con la extinción de la concesión por incumplimiento del club. Ayuso afirmó que esta decisión fue tomada en conjunto con LaLiga y las federaciones española y madrileña de fútbol.
El consejero Mariano de Paco anunció el martes la extinción de la concesión para “garantizar la seguridad de las personas”, citando incidencias sanitarias y en la prevención contra incendios. De Paco detalló que el club no ha proporcionado registros sanitarios de evaluaciones sobre la calidad del agua, a pesar de haber sido solicitados.
El responsable autonómico lamentó la actitud de los dirigentes del Rayo, señalando que el 12 de junio se envió un requerimiento de información para justificar las deficiencias. Según De Paco, el club no solo no aportó la información, sino que solicitó una prórroga el último día del plazo, argumentando que la documentación era excesiva. La prórroga fue concedida, pero la información tampoco fue entregada. Actualmente, el mantenimiento del estadio no garantiza la seguridad.
De Paco considera que el club “no está capacitado para ser titular de una concesión pública”. Afirmó que se realizarán las obras y, posteriormente, será necesaria una nueva concesión una vez que todo esté en orden y con garantías de mantenimiento. El consejero deslizó la posibilidad de un modelo similar al del Movistar Arena, donde la Comunidad cede el espacio a una tercera empresa que luego establece compromisos con otros clubes.
Impacto en los partidos y futuro del estadio
El Rayo Vallecano tiene previsto disputar su primer partido como local el 20 de agosto contra el Deportivo Alavés, en la segunda jornada. De Paco da por hecho que el club deberá buscar un recinto alternativo para este y varios encuentros más. La Federación y LaLiga están al tanto de la situación y trabajan en ello. La temporada pasada, el Estadio de Butarque en Leganés ya sirvió como sede alternativa debido al deterioro del césped del Estadio de Vallecas.
A diferencia de otros clubes de Primera División en Madrid, el Rayo Vallecano no posee estadio propio, utilizando instalaciones propiedad de la Comunidad. La Comunidad de Madrid busca renovar integralmente estas instalaciones para aumentar el aforo y los servicios. La extinción de la concesión, con una medida cautelar de suspensión, no se refiere a la gran reforma, sino a actuaciones previas de urgencia.
La situación del Estadio de Vallecas ha sido descrita como un “abandono” por la Comunidad de Madrid, que ha detectado “graves deficiencias de seguridad”. La auditoría encargada en octubre reveló una veintena de deficiencias “graves”, y la ausencia de documentación expone a la Comunidad a “sanciones y riesgos operativos”. Las condiciones higiénico-sanitarias precarias, con acumulación de residuos y suciedad, también suponen un peligro, incluyendo riesgo de legionela o incendio.
La relación entre la Administración regional y la directiva del club se enfrió hace dos meses, después de que la Comunidad presentara una propuesta para reformar el estadio, construir una cuarta grada y una torre multiusos anexa. Este plan de 60 millones, que aumentaría el aforo de 14.500 a 18.500 asientos, no cumplía con las expectativas del club de alcanzar los 30.000 espectadores. La Comunidad de Madrid tiene previsto entrar hoy al Estadio de Vallecas para iniciar las obras.
Source: eldiario.es