El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha presentado y defendido la propuesta de la FIFA Forward Enterprise (FFE) ante las federaciones nacionales, un proyecto que ha generado debate. Infantino describe la FFE como una oferta y una oportunidad, no una obligación, que forma parte de un proceso democrático y de consulta. Si la mayoría de las 211 Asociaciones Miembro y el Consejo de la FIFA la aprueban, la FFE se convertiría en una filial propiedad y controlada por la FIFA.
Esta entidad consolidaría las operaciones comerciales y de eventos de la FIFA, encargándose de comercializar y organizar todas las competiciones propiedad de la FIFA, incluyendo patrocinio, retransmisiones, licencias y nuevos proyectos. El objetivo es beneficiar a las 211 Asociaciones Miembro y liberar un valor comercial no aprovechado previamente.
Detalles de la propuesta y su impacto
Infantino ha explicado que la FFE busca asegurar que una mayor parte del creciente valor comercial del fútbol llegue a los sectores que más lo necesitan. Para ello, se requiere experiencia y conocimientos adicionales, distintos a los de la gestión y el desarrollo deportivo. La FIFA ha experimentado transformaciones en la última década con reformas de gobernanza y una expansión en el desarrollo y las competiciones, lo que hace que fortalecer el aspecto comercial sea un paso natural en esta evolución.
La propuesta de la FFE pretende liberar el potencial del deporte a nivel global, abarcando el fútbol masculino, femenino y juvenil. Se estima que, solo en el próximo ciclo de Forward, las distribuciones a las asociaciones miembro aumentarían de 8 millones de dólares a 20 millones de dólares. Además, cada asociación miembro tendría la opción de acceder a otros 20 millones de dólares a través del Programa FIFA Fast Forward, elevando la financiación potencial a 40 millones de dólares por asociación para el próximo ciclo. La FIFA ha fijado el 19 de septiembre como fecha límite para que las federaciones miembro acepten este pago opcional.
La FFE controlaría tanto los aspectos comerciales (derechos de transmisión, patrocinio, venta de entradas y licencias) como operativos (planificación, organización y realización de torneos) de las competiciones actuales de la FIFA, como la Copa Mundial y el Mundial de Clubes. La FIFA asegura que esta filial, cuyo valor inicial se estima en 20.000 millones de dólares, mantendría su propiedad y control exclusivo, con autoridad sobre los aspectos deportivos, calendarios y decisiones regulatorias. Todos los beneficios netos de la FFE se reinvertirían en el fútbol mundial.
Reacciones y preocupaciones en torno a la FFE
La propuesta también incluye la introducción de inversión privada en el fútbol. La FIFA planea recaudar 4.200 millones de dólares mediante la colaboración con inversores a largo plazo que adquirirán participaciones minoritarias en la FFE. Existen ejemplos de entidades similares en otros deportes, como Liberty Media con la Fórmula 1, y la inversión de capital privado en ligas como la NFL, NBA, MLB y PGA Tour.
A pesar de la defensa de Infantino, la propuesta ha sido objeto de críticas y escrutinio. La UEFA, el organismo rector europeo, ha expresado su preocupación, afirmando que la “esencia y la gobernanza” del fútbol están en peligro. La UEFA ha declarado que la propuesta de venta de derechos “cruza una línea que las instituciones rectoras del fútbol jamás deberían cruzar”, y que “el alma y la gobernanza del fútbol no son activos que se puedan negociar, especialmente sin ninguna transparencia sobre quién se beneficia económicamente”.
Otras críticas se centran en la opacidad con la que se elaboró la propuesta, ya que las autoridades futbolísticas no fueron consultadas antes de su publicación. Tanto la CONCACAF como la Confederación Asiática de Fútbol han manifestado no haber sido consultadas, y la confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe expresó su preocupación por la falta de debido proceso. La participación de inversores privados, como el grupo Thrive Eternal, también ha generado inquietud. El sindicato europeo de futbolistas FIFPRO Europe ha expresado su profunda preocupación, señalando que la propuesta podría convertir la Copa del Mundo y otras competiciones en activos de inversión para capital privado, lo que transformaría los incentivos que sustentan las competiciones.
Infantino ha reiterado que el fútbol seguirá perteneciendo a los aficionados y que la FIFA continuará gobernando el deporte sin injerencia externa. Ha asegurado que torneos insignia como la Copa Mundial Femenina de la FIFA se mantendrán. El presidente de la FIFA cree que más ingresos para las federaciones miembro se traducirán en mayor inversión en infraestructuras, selecciones nacionales más fuertes y más oportunidades para jóvenes futbolistas. Ha citado el apoyo a través de FIFA Forward, que ha ayudado a naciones como Cabo Verde, Curazao, Jordania y Uzbekistán a clasificarse por primera vez para la Copa Mundial de la FIFA, como prueba de los beneficios de las inversiones sostenidas.
El futuro del fútbol y la decisión de las federaciones
La FIFA ha enfatizado que la propuesta es solo una oferta y no una obligación, y que tienen el deber fiduciario de discutirla con todos. La decisión final sobre la aprobación de la FFE recae en las asociaciones miembro.
La propuesta se dio a conocer aproximadamente una semana y media después de la finalización de uno de los Mundiales más destacados de la historia, con la FIFA y Gianni Infantino volviendo a la realidad tras su victoria en Norteamérica.
Source: cnnespanol.cnn.com