La influencer Inés García ha compartido fotografías de la celebración del 19 cumpleaños de Lamine Yamal, jugador del FC Barcelona, disipando así los rumores sobre una posible crisis en la pareja. Las imágenes, publicadas en el perfil de Instagram de García, muestran a la pareja junto a familiares y amigos en una fiesta que tuvo el rosa como color principal.
La publicación de Inés García, titulada “magical Pink night”, incluye fotografías de la joven luciendo su vestido, bailando con amigos y familiares, y también imágenes más románticas junto a Lamine Yamal. El futbolista comentó la publicación de su novia con la frase “Mi mujer”, mientras que García respondió en la publicación de Yamal con “Mi amor”, acompañada de emoticonos, lo que ha sido interpretado como una confirmación de la solidez de su relación.
La celebración y los invitados
El 19 cumpleaños de Lamine Yamal fue una “pink party” a la que asistieron compañeros del FC Barcelona como Gavi, Alejandro Balde y Robert Lewandowski. Además de los futbolistas, la celebración contó con la presencia de artistas e influencers. Entre los artistas invitados se encontraban Bizarrap, Bad Gyal, Quevedo, Nicki Nicole, Marta Díaz e IlloJuan.
Las fotografías compartidas por la pareja también revelan la cercanía entre sus familias. En las imágenes de Inés García se puede ver a sus padres integrados en la celebración, mientras que en las de Lamine Yamal aparece su madre, Sheila Ebana, luciendo un vestido de pedrería. La fiesta, celebrada en la finca Mas de Sant Lleí, reunió a cerca de un centenar de invitados.

El diseño del vestido de Inés García
El look de Inés García para el 19 cumpleaños de Lamine Yamal, un minivestido fucsia con escote corazón y silueta ajustada, fue una pieza clave de la noche. El diseñador Ismael Bonet, director creativo de Bonet Studio, reveló que tuvo un plazo de solo cinco días para confeccionar la prenda. La estilista de Inés, María, se puso en contacto con Bonet la semana anterior al evento, y el vestido ya estaba en camino a Barcelona el domingo.
La idea inicial de Inés García era un vestido “mini, divertido”, lo que facilitó el proceso de diseño. El elemento central del diseño fue un escote corazón “súper profundo”. Bonet construyó la pieza buscando una silueta ceñida y, al mismo tiempo, la estructura necesaria para que el vestido mantuviera su forma durante toda la noche. Para lograrlo, el cuerpo del vestido se confeccionó en mikado, un tejido que proporciona mayor cuerpo y sujeción.

La parte visible del vestido se realizó con gasa magenta, adornada con canutillos de vidrio bordados, que también estaban presentes en el drapeado de la minifalda. El resultado fue un vestido fucsia con una clara inspiración Y2K, que ofrecía brillo y una construcción más compleja de lo que su apariencia sugería. La elección de Bonet Studio no fue casual, ya que la firma es conocida por sus trabajos para figuras de la escena pop como Aitana, Karol G, Zara Larsson, Bad Gyal, Tini, Nathy Peluso y Emilia Mernes.
Aunque vestir a una artista para una actuación y a una invitada para una celebración privada son dos desafíos distintos, el proceso de diseño de Bonet se mantiene constante. El diseñador busca que sus creaciones sean cómodas y resistentes, adaptándose a las necesidades de cada ocasión. En el caso de Inés García, el vestido debía funcionar en una noche en la que la vestimenta también sería parte de la conversación, y el plazo ajustado de cinco días requirió decisiones rápidas y precisas.
El vestido de Inés García, con su escote que marcaba la silueta, el magenta que atrapaba la luz y el acabado de los canutillos, aportó el toque festivo que la ocasión requería. Para Bonet, la presión de crear vestuario en plazos ajustados y la necesidad de explorar nuevas técnicas son parte de su oficio, lo que le ha permitido consolidarse como uno de los nombres jóvenes más reconocibles en la moda española, un logro que atribuye al trabajo constante.
Source: telecinco.es