Impacto en el marketing y la identidad del jugador
La llegada del portero Vozinha a Colo Colo, el club más laureado de Chile, ha generado una gran expectativa, pero un obstáculo normativo podría afectar significativamente los planes comerciales del equipo. El guardameta, conocido por sus actuaciones en la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá con la selección de Cabo Verde, no podrá usar su apodo en la camiseta debido a las regulaciones de la Federación Chilena de Fútbol.
Según el reglamento de la federación, los futbolistas deben llevar su apellido en la equipación, prohibiendo el uso de apodos. Esto significa que Vozinha deberá jugar con su nombre oficial, Josimar Évora Dias, en lugar de su conocido seudónimo. Esta situación representa un desafío para la estrategia de marketing del club, que esperaba capitalizar la popularidad global del portero.
La directiva de Blanco y Negro, la empresa que administra a Colo Colo, considera que esta prohibición despoja a la camiseta de su principal atractivo comercial. El impacto económico se proyecta en una posible caída de las ventas internacionales, ya que muchos de los millones de seguidores que el arquero ha acumulado en redes sociales, especialmente en América, Europa y África, lo identifican por su apodo. La ausencia de «Vozinha» en la espalda de la camiseta podría reducir drásticamente la intención de compra de los aficionados extranjeros.
La búsqueda de una excepción a la norma
El fichaje de Vozinha, que llegó libre tras finalizar su contrato con el Chaves de la segunda división de Portugal, fue calificado como un «bombazo» mediático. El club había previsto que la venta masiva de camisetas sería la principal vía para recuperar la inversión realizada en el veterano arquero. Sin el atractivo de su apodo, el retorno financiero podría prolongarse.
Para abordar esta situación, la directiva de Colo Colo ha enviado una carta formal a las oficinas de Quilín, la sede central de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP), solicitando una reconsideración de la prohibición. En la misiva, firmada por el gerente general Alejandro Paul, se argumenta que «Vozinha» no es un invento publicitario reciente, sino el nombre deportivo oficial con el que el guardameta ha competido a lo largo de su carrera internacional, habiendo sido registrado y autorizado por la FIFA durante el Mundial.
La polémica ha captado la atención de medios deportivos internacionales, que han calificado la traba burocrática como un «golpe de marketing en peligro de desvanecerse», cuestionando la rigidez del reglamento frente a las demandas del fútbol moderno. El directorio de la ANFP ha fijado una votación para este viernes en el Consejo de Presidentes, la máxima instancia resolutiva del fútbol chileno, para decidir sobre la petición de Colo Colo.
Para que la enmienda sea aprobada y Vozinha pueda lucir su apodo, se requiere una votación unánime de todos los presidentes de los clubes rivales. La falta de consenso, con un solo voto en contra o una abstención, desestimaría la propuesta. Esta situación pone a Colo Colo en una posición delicada, ya que sus rivales directos podrían optar por no facilitar un negocio millonario al club. Si no se logra el consenso total, la estrategia de marketing internacional del club podría verse comprometida.
En caso de que la ANFP rechace la solicitud, Colo Colo se arriesgaría a sanciones económicas y multas por cada partido si decidiera desobedecer el reglamento. El club ya trabaja en planes de contingencia, incluyendo campañas para posicionar la versión legal de «Évora» entre los aficionados, aunque los expertos anticipan una inevitable disminución en las ventas globales sin la marca registrada de «Vozinha».
Source: elmundo.es